jueves, 10 de julio de 2008

Juega con Potraman


Nadie sabe con exactitud como empezó todo.Se llevaba viendo venir desde hacía años.La gente lo comentaba, la gente lo iba contando entre susurros, como no queriendo decirlo muy alto por si luego estaban equivocados.En el colegio los compañeros de Potraman no tenían una explicación válida para muchas cosas. ¿Cómo era posible que tras batir todos los records de faltas de asistencia en el colegio alguien fuera capaz de adivinar qué preguntas caerían en los exámenes y sacar sobresalientes con actitud meganegativa?¿Cómo era posible que con 16 años le recogiera el samur 4 veces y no morir en el intento? ¿Porqué cada vez que viajaba en avión le terminaban metiendo en primera clase? El niño que jamás perdío a piedra, papel y tijera; sus amigos se enfadaban porque cuando iban en pandilla y los kinkis les atracaban les robaban a todos menos a él que se hacía colega de los ladrones y hasta compartían el botín con él.Hasta que llegó el momento de la confirmación definitiva: la llegada de la Magia. La explosión de la potra que me hizo inaguantable. Mis amigos ya nisiquiera echaban a dedos conmigo para decidir quién hacía qué, todos sabían que era una pérdida de tiempo innecesaria. Lo de comentarles las preguntas que caerían en los exámenes universitarios a mis compañeros se convirtió en el pan nuestro de cada día de junio. Raúl y Sebe se peleaban por llevarme en el coche las noches de fiesta para encontrar rapidamente aparcamiento. Llegaron a usarme, me eligieron capitán del equipo para ver si ganábamos la Liga de la facultad (no se consiguió, pero se me reconoció el mérito de llegar a la final con un equipo de fumaos). La Magia llegó a mí con 20 años, me acompañó 2 años y se marchó, tal como llegó, sin hacer ruido. Desde entonces vuelve en momentos muy puntuales, la siento, me llena, y se va. Raúl, madrileño de pro me llamó para insultarme el día que eligieron a Londres como sede olímpica, según él el búlgaro que se equivocó de botón en el voto a París se debió a que yo estaba viviendo en Londres. Lo cierto es que el 11M no me pilló en el tren porque me dormí y el 7J de Londres no me pilló porque me pillé un pedo y también me dormí...En todo caso queridos amigos, yo que vosotros llevaría a Potraman siempre con vosotros, de hecho le invitaría a todo y le proporcionaría guarrilas por si acaso, que nunca se sabe...

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