¡¡¡The beginning!!!
Los comienzos son siempre tan difíciles...
La primera vez que salí con esta gente de fiesta nocturna me enganché un pedal terrible, tremendo, brutal.
Pasó a la historia como "el día de la bolsa naranja".
Lo cierto es que yo casi ni me acuerdo, porque además lo he borrado de la mente por vergüenza. La historia es que en los bajos de Argüelles Jorge se empezó a sentir mal. Se salió de El Sur y se sentó en un bordillo. Yo me senté a su lado alegremente fumándome una cosica rica para animarle y decirle que ya se le pasaría. Y aconteció lo inimaginable... Me hundí. Así derrepente, morí. No podía hablar, por lo que para hacerme entender hacía señas con las manos. Raúl que casi no me conocía de nada propuso llevarme a su casa. Me levantaron y me llevaron entre dos cruzando las calles. En los pasos de cebra se me caían los pantalones o daba patadas al aire y hacía volar mis zapatillas. Felizmente me los recogieron, supongo que la pobre Maru. Fuimos en el coche de Mariana (Maru), la ex de Sebe y para que no se me ocurriera potar en su coche me cedió amablemente una bolsa naranja de Bershka. La cual fue mi mejor amiga hasta que desperté en el portal de Raúl al día siguiente. Sí. Habéis leído bien. He dicho portal. Porque Raúl subió a su casa muy borracho, cogió una manta y quiso bajármela pero su madre le cazó y le dijo: "dile a la chavalita esa que tienes ahí abajo que no vas a ningún lado con esa manta". ¡Y se fue a dormir!
Cuando desperté, con la bolsa en el suelo, noté que no veía bien por un ojo y pensé que logicamente durante la noche alguien me habría apalizado. Así que me tapaba el ojo mientras pensaba... que dolor que dolor... Pero al ir hacia el metro de O'Donell me miré en un espejo y comprendí que lo que había perdido a la vez que la dignidad, era una lentilla...
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