martes, 20 de enero de 2009

Qué manera de sudar...


Aquí hace un calor de mil demonios chavales.
Estoy en el norte. En el norte del Perú logicamente.
Ya llevo aquí 3 días: el primer día lo dediqué a estar con la familia, ponernos al día, visitar a todas mis primas y sobrinas que son un millón y a los pocos varones de la familia restantes. Ayer sin embargo...
Mi primo y a la vez compadre Pepe, me recogió a las 9 de la mañana. A las 10 estábamos comiendo carne seca acompañada de cerveza. Mucha cerveza. Demasiada cerveza. Toda la cerveza del mundo.
A la 1 y media estábamos almorzando frijoles con cabrito. Y cerveza. He hecho cálculos, creo que cayeron 20 botellas de cerveza Pilsen Callao. Nos acompañaron momentaneamente mi sobrino Chistopher y el cuñado de Pepe, Toño, un gran y reputado bebedor. Sin embargo estos acompañantes duraron poco.
A las 4 de la tarde Pepito ya no vocalizaba. A las 4 y media yo ya tenía directamente resaca. Sí señores, resaca de chela, la peor del mundo.
Siguieron cayendo botellas y botellas. Aún así tuve tiempo de hacer de las mías. Paseé por la chacra (finca), jugué con los perros, Pepito tiene 6, tomé mil fotos a los diversos coches y camiones de la propiedad y de épocas pasadas casi todos. Monté en moto, sí, monté en moto, casi muero. Me reí, cotilleé de la familia, me reí más. Hablé por teléfono con Cris mazo de rato y le conté lo lindo que está mi ahijado.
Que esa es otra, mi querido y amado ahijado, al que Pepe le puso mi nombre por puro cariño, Giuseppe II, jejejeje. Está tan grande y es tan bicho. En una de estas le rapto y me lo llevo a Madrid.
- ¡¡¡Padrino, padrino!!! ¡Te quiero padrino!
Y yo, claro... más ñoño no me puedo poner...

Y hoy... me voy a la playa, a Pimentel. Ya tengo puesto el bañador. Queridos amigos... Navidad, Navidad, blanca Navidad... jajajajajajajaja
Jajajajajajajaja
Muahahahahahahahahahaha...
Ala, me voy a tomar el sol.