lunes, 4 de agosto de 2008

...Y si yo soy un borracho, oh, oh...


Que no que no, gran bebedor, amante de la chela.¿A quién no le gusta besar el suelo?Con un gran personaje empiezan las buenas historias y en mi caso no se sabe si yo, si la botella, si la botella me posee o si yo soy la botella.Quince años señores, quién volviera hoy a tener. Aquel año mi vida y mi nombre cambió. Ya para siempre fue: Samur.Def con Dos llenaba mi vida, revistas porno escondidas en los libros, no me llamaba Gius sino "el Welvi", pintaba mi pupitre con un amable "límpiame zorra", me quitaron el aparato y las gafotas y no fumaba aún. ¡Quince años!Y ya nunca más bebí whisky, primera y última.Mi primera vez (15 años): detrás de la embajada americana, en la calle Serrano. Samur.Mi segunda vez (16), desalojo del tren de cercanías, visita al Hospital de la Paz, rotura de tres dedos porque un amigo atrancó la puerta del baño del tren con mi mano dentro. Tuvieron que sacarme la sangre coagulada con una aguja atravesando las uñas. Luego me las arrancaría en casa.Mi tercera vez (17): visita al hospital de la Princesa. B12 y tras 4 horas inconsciente me fugué diciendo que me iba al baño. Recuperación milagrosa y fiesta posterior con amigotes. Vodka.Mi cuarta vez (18): visita al centro sanitario que está debajo de casa de una amiga. Se me recomendó la B12 tras encontrarme leyendo una revista del revés y riéndome solo.Dejé la sanidad porque vi que no era lo mío.Llevé mi carrera por otros derroteros... Especialista de películas de acción: me caí por unas escaleras mecánicas (metro Núñez de Balboa, con público y cámaras), me gustó y me tiré por las siguientes; me subí a un monte de arena de obra, me tiré, me gustó y repetí varias veces (calle Huertas, con público); me tiré a abrazar a Raúl, se apartó y me caí dentro de las vallas que protegen un árbol (Sprint de Av. América, con público. Yo creo que fue el día de la foto...); le grité "madero yo me follo a tu mujer" al poli que guarda el Congreso de los diputados (con público, cámaras, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado), me fuí a Bolivia y amenacé a un par de soldados con dejarles sin trabajo si me tocaban porque mi padre imaginario era general, mientras me abrazaba al water de una disco; por no mencionar la de veces que he amenazado a desconocidos con mi clásico: "a que te meo en la boca".Y para la próxima os cuento todas las aventuras que he tenido que pasa por dormirme en el bus, tanto el mío, como todos los que me he llegado a pillar. Guadalajara, Mejorada, Velilla, Loeches, Pitis, Villalba, Cañada Real Galeana, gasolineras desconocidas, carreteras comarcales, montes, ríos, arenas movedizas... son algunas de ellas. Y la gente que he conocido: el moro que se murió, los gays de bus, buseros borrachos, Justo Gallego el de la Catedral reciclada y montones de amiguitos.Y es que por la noche he sido cubano, argentino, catalán, futbolista holandés, he sido aclamado y he firmado autógrafos...Si queréis me pedís la historia que más curiosidad os de y la cuento en profundidad.Y ya sabéis: bebed con moderación...que así habrá más para mí.

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