viernes, 5 de diciembre de 2008

Cinco puntos otoñales


No hay manera posible de que me siente aquí y escriba algo que tenga algún sentido.
Y yo sé porqué.
Ultimamente es que estoy en la única nube que hay hoy en el cielo.
Así que:

Punto 1:
La selección de tenis de éste nuestro querido y amado país llamado Esssssspaña (¡coño!) ha ganado la Ensaladera en campo contrario con una afición irrespetuosa y beligerante en contra.
Los calzones de Nadal... anda mataos... a mamarla.
(Tengo que deciros que aquellas tres semanas en las que fui fascista a veces rondan mi mente y quiero ponerme una camisa azul y alzar el brazo...lo sé, el Gius está loco)

Punto 2:
Existe algo superior en este mundo, un equipo, un sentimiento, una pasión, una camiseta, un escudo, una historia, un color, un sueño y una obligación.
Hay un alemán al que ya no voy a dignarme a nombrar que nos está faltando el respeto a todos, nos está escupiendo a la cara y meándose en nuestras bocas queridos madridistas.
Lo he pensado bien y he decidido convertirme en mártir. Iré a la cárcel, lo sé. Destrozaré a mi familia, lo sé. Pero no puedo más, alguien tiene que ir a su casa y aniquilarle por el bien del Fútbol. Y parece que tendré que ser yo...

Punto 3:
El otoño, definitivamente se ha cebado con las buenas personas. Voy a mandarle una carta escrita a mano a mi colega Hu-Jintao para que nos deje la máquina de masacrar nubes y cambiar el clima. Mucho ánimo a quién lo esté pasando mal y sobretodo mucha lucidez para los amigos de la gente que está triste, para que sepan apoyar como se debe, para que estén ahí con las palabras adecuadas, para que tengan comprensión y paciencia. Todo pasa, os lo digo yo, que fuí un personaje tenebroso y deprimido hace un tiempo.

Punto 4:
Me han adelantado el vuelo a Perú, me voy antes. Solamente me quedan dos semanas pasando frío. Necesito este viaje. Hace dos años que no veo a mi familia y solamente quiero pasar tiempo con ellos, verlos a todos. Existen posibilidades reales de que nos encontremos a la vez todos mis hermanos tras 12 años (12 años... madre mía...)

Punto 5:
Superaremos esta prueba, lo sé. Simplemente lo sé. ¡Qué ilusión!