
Hoy estoy actualizando desde la casa de Elenita, más conocida por estos mundos como nenyrubita.
Son las 20.15 y estamos viendo "El diario de Patricia". Sí lo sé.
Sí. No lo sé. A veces no hay nada más en la tele.
Yo antes era adicto al Programa de Pedro Ruiz. En primero de carrera no se hablaba de otra cosa. "El Gius dice que ve el programa de Pedro Ruiz... Dice que estaba haciendo zapping...y derrepente... se adiccionó al programa..."
Pues ahora, en 6º de carrera me voy a casa de Elena a ver "El diario..."
A parte de ésto y de la dureza que supone ver a "Tijeritas" pidiéndole la mano a la matriarca de un clan por una señorita de huecos en la cara, y de una amiga "del alma" diciéndole a una amiga que su novio del chat es un matao y que no se vaya a verlo a Argentina porque es un golferas... aparte de todo ésto...
Voy a actualizar:
Quiero deciros, que he tardado 15 minutos en volver a escribir desde el final del párrafo anterior. ¿Porqué? Porque no tengo inspiración, y Helen me acaba de imponer que hable de ella...
Así que ahí vamos:
Elena, Elenita, Helen, la Rubia, nenyrubita, Rúbix...
Afincada en San Fernando, oriúnda de Carabanchel, de padre corucho y de madre gallega. Hay ciertos aspectos de su personalidad inmediatamente reconocibles: Rubia por encima de todo, se trata de una elegida, de una señorita rubia, con un alto concepto del egocentrismo, pero bondadosa y dueña de una grandiosa conversación. Fácilmente se le puede sacar una sonrisa, pero siempre está preparada para un hachazo verbal. A veces se le trata como a un chico más, cosa que le gusta y le disgusta al mismo tiempo, lo cual pega mucho con su capacidad de opinar dos cosas diferentes a la vez sin que se note.
La conocí a través de mi amiga del instituto 'la Rákel', persona extraña. El día que la conocí fue especialmente raro, tal vez aquello marcó el devenir de nuestra relación incomprensible.
Además va a compañada de su pack, la Tana. Persona muy pequeña de genio enorme y amante del chocolate y de Vincent.
Nunca la verás sin su Puntito rojo, en el que lleva pelucas, libros, revistas, artículos de atrezzo, manta, briks de vino, coca-cola...
Hemos estado tantas veces charlando en el coche bebiendo chelas y fumando que en ocasiones, sabemos qué va a decir el otro antes de que lo diga uno, e incluso hemos llegado a mirarnos y saber que estamospensando lo mismo y reírnos.
Hemos caído tan bien en los grupos de amigos del otro que ahora parece que nos conozcamos hace más de un año, que es la realidad. Y ésto, que es simplemente increíble, demuestra que a veces un amigo del alma se encuentra por casualidad, en un momento ilógico, en una época en la que no podía ser y ni buscabas. Ahora ya no me imagino una vida sin una amistad cómo la de ella, en la que compartimos tantas cosas...
¡Ala! ¡Ya lo puedes leer Rubia!