viernes, 26 de septiembre de 2008

Morales, una historia real


Cuando mi padre era Secretario General del Pardido Socialista Revolucionario del Perú (PSR), éste formaba parte de la coalición Izquierda Unida (IU), junto con 5 partidos más, y llegaron a quedar segundos en las elecciones del 85, pasaron a la segunda vuelta para elegir presidente. Entre otras cosas no ganaron porque el candidato de IU era un desgraciado que no se atrevió a hacer campaña hasta las últimas consecuencias. Éste mismo tipo estaba protegido por varios guardaespaldas, entre ellos el personaje principal de esta historia:

Una noche de mítin allá por el año 84, cuando mi padre ya se retiraba a casa, y mi madre estaba embarazada de mí, mi padre vió a un hombre solitario llorando cerca de los focos ya apagados. Se acercó a él y le preguntó qué le pasaba.
- Señor Benza yo a usted le conozco, usted a mí no, pero le respeto mucho y le admiro. Soy el guardaespaldas de Barrantes (Presidente de IU), y lloro porque no me paga hace meses. Mi familia se muere de hambre.
- Yo lo voy a arreglar, y te prometo que si salgo diputado el año que viene trabajarás conmigo, anota mi teléfono.
Barrantes, primer y único alcalde de izquierdas de la historia de Lima, creador de los comedores populares, no pagaba a sus empleados y los maltrataba. Mi padre le gritó delante de sus asesores. El prohombre le pagó 3 meses y le despidió.

Un año después mi padre salió diputado y exactamente un día después de la elección, Morales, del cual mi padre ya no se acordaba, tocó la puerta de casa:
- Me presento Diputado Benza para que solamente me diga cuales son mis funciones, mi horario y qué espera de mí.
Mi padre no tenía ni idea de quién era ese tipo y conversó con él hasta que se acordó. Efectivamente le contrató.

Morales, genio y figura:
Divorciado, dormía en casa. Las empleadas del hogar eran su especialidad, se trincó a todas las que pasaron por casa. A recomendación suya mi padre compró una ametralladora americana que según Morales era la mejor del mercado y que si cuando él fue a Viet Nam hubiera existido otro gallo hubiera cantado. El pavo era un ex Rambo y se había quedado un poco... raro.
Una tarde viendo la tele en el segundo piso del dúplex de mi padre escuchamos: RATATATATATATATATATATA.....
- ¡¡¡¡¡ Al suelo, al suelo, disparos !!!!!
Cuando bajamos todos detrás de mi viejo vimos como salía humo del sofá. Morales lo miraba sujetando la metralleta:
- La estaba limpiando señor Benza...
Tuvimos que ir a ver si la vecina había palmado puesto que las balas atravesaron la pared.
Morales era un genio, y me recogía del colegio con la empleada. Se paraba en cada esquina como un comando y decía:
- ¡¡¡¡ Todo despejado, avancen, avancen, avancen !!!! - mientras hacía aspavientos con el brazo. Los niños de mi colegio se acojonaban puesto que la metralleta asomaba bajo su chaqueta.
Era la época del terrorismo, mi padre estaba amenazado, y cuando todo acabó y mi padre dejó de ser diputado con la dictadura de Fujimori, Morales trabajaba gratis por él.
Mi padre le decía que ya no hacía falta que se quedara a su lado pero él insistía, admiraba profundamente a mi viejo. Llegó a mandarle cartas amenazantes para que mi viejo se cagara y siguiera necesitando de sus servicios, pero le cazó:
- Morales... tienes que mejorar la ortografía... anda, deja de mandar tonterías... Él lo negó, pero dejaron de aparecer.
Hasta que mi viejo se fue a Bolivia a vivir y él se fue a EEUU donde haciendo guardia se fue a cagar por un descampado, cayó en un hueco, se rompió la pierna y sobrevivió a base de conocimientos de Marine hasta que le descubrieron días después. Cuando le sacaron su pierna estaba muerta. Ahora es Morales, el cojo.

No hay comentarios: