
Para estar así lo digo yo.
A los italianos llamados Giuseppe, se les dice Pippino, de Giuseppino. Asi que asi me llamaban de pequeño.
Lo que pasa es que lo odio. Lo odio con todo el alma. Y odio a la gente que me lo llama. Por eso ya nadie me lo dice, salvo gente de mi familia que no me ve desde aquella época.
Pero claro, inocente de mí, se lo cuento a una amiga después de no haberlo contado en 15 años a nadie, y se ríe, y me amenza con contárselo a todos. Pues qué gracia.
Ten confianza para que te apuñalen.
Pues ya sabéis, sólo tenéis que hacer un comentario jocoso acerca de esto para que no os vuelva a dirigir la palabra.
Es más, no me escribáis nada, porque he gastado una actualización en escribir algo que me jode y no quería. No necesito un comentario. Por estas cosas dejé de escribir en fotolog, porque en vez de escribir para hacerme gracia a mí, quería hacer gracia a los demás, y ansiaba comentarios. Pues ahora sólo quiero que me escriban mis amigos que para ellos y para mí, escribo. Y si no me escribe ni me lee nadie, yo soy feliz con desahogarme por aquí. Igual que me encanta desahogarme en mi blog personal y nunca le he dado la dirección a nadie ni lo haré, y menos ahora, porque es solo para mí.
Me voy a dormir, que yo no sé para que me levanto por la mañana.
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